Crónica del ejercicio combinado VIRIATO 92 (COMANGOE 92)
Por el Cabo 1º METP Roberto Orosa Otero (Actualmente Reservista de Especial Disponibilidad)
En septiembre de 1992 participé en el ejercicio combinado hispano-portugués VIRIATO 92, también conocido como COMANGOE 92. El ejercicio se desarrolló en las provincias de Lugo y A Coruña, y tenía como objetivo principal mejorar la coordinación entre las unidades de operaciones especiales de España y Portugal, tanto en tierra como en mar y aire.
Por parte de Portugal participó la Compañía 121 de Comandos del Ejército Portugués con base en Amadora, conocidos por su lema “Audaces Fortuna Juvat” (La fortuna sonríe a los audaces) y su marcha “Mama Sume”(que puede traducirse como “aquí estamos, listos para el sacrificio”, tomado de una tribu bantú del sur de Angola).
Se crearon en Angola en 1962, en el marco de la Guerra Portuguesa de Ultramar, como fuerzas de contraguerrilla, patrullaje de combate en zonas peligrosas y de difícil acceso, guerra irregular, penetración de largo alcance y reconocimiento especial, respondiendo así a la necesidad del Ejército Portugués de contar con unidades especiales adaptadas a este tipo de guerra. Inicialmente operando en el teatro de operaciones angoleño , posteriormente las unidades de Comandos también operaron en operaciones de Guinea Portuguesa y Mozambique.

El Ejercicio COMANGOE 92 había sido diseñado, preparado y organizado íntegramente por el GOE VI. Además de esta Unidad han intervenido efectivos del Ejército de Comandos del Ejército portugués, así como elementos de apoyo pertenecientes a las Fuerzas Armadas españolas, consistentes en:
Compañía de Apoyo del Grupo Logístico de la BRILAT.
– Cuatro «Merkurios» de transmisiones pertenecientes al Batallón de Ingenieros de la misma Brigada Ligera Aerotransportable.
Un componente de las FAMET (Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra), formado por:
– Mando y Plana Mayor de Mando.
– 2 HR (Helicópteros de Reconocimiento y ataque).
– 3 HU (Helicópteros medios de transporte).
– 1 HT (Helicóptero pesado de transporte «Chinook»).
Tres Unidades de la Armada pertenecientes a la Zona Marítima del Cantábrico:
– Patrullero P-34 «Bergantín».
– Remolcador de altura A-51 «Mahón».
– Patrullero P-30 «Turia».
– Unidad de Buceo de la Zona Marítima del Cantábrico.
Destacamento del Campo de Tiro de Bando (Santiago de Compostela).



El ámbito del COMANGOE fue el Noroeste de Galicia, abarcando parte de las provincias de La Coruña y Lugo, con una superficie superior a los 6.000 kilómetros cuadrados, enorme extensión impuesta por el planteamiento en que todos sus aspectos están a una gran escala, y especialmente se puso sobre el mapa de Galicia el nombre de la Operación Viriato, con sus connotaciones previsibles en todo de operaciones.
Recuerdo cuando estábamos esperando la llegada de los “Comandos” en el campo de maniobras de Bando ( Santiago de Compostela) hoy cerrado, y vimos llegar aquellos camiones ligeros cargados de unos militares que el más bajo nos sacaba cabeza y media !!!
Bajaron muy marcialmente de los camiones y formaron de esa manera tan característica portuguesa con las piernas muy abiertas y un brazo en la espalda, la verdad que nos acojonaron un poco y eso que yo, ya llevaba maniobras desde el año 88 que entré como profesional y ya había estado con otros ejércitos en maniobras internacionales como las de italia ( ejercicios Dragon Hamer años 89 y 90 ) y en otros lugares.

El ejercicio se desarrolló en varios escenarios, tanto costeros como de interior, simulando operaciones conjuntas de infiltración, reconocimiento y apoyo a fuerzas desplegadas. El objetivo era poner a prueba la capacidad de integración de las distintas unidades, la interoperabilidad de los equipos y los procedimientos de enlace entre fuerzas de ambos países.
En este artículo me centraré en los días de marchas y caminatas conjuntas que realizamos.
Durante los primeros días se realizaron reconocimientos, embarques y prácticas de coordinación con las unidades portuguesas que nosotros siendo gallegos, el problema del idioma no lo teníamos, chapurreando ellos un Portugués/Gallego y nosotros un gallego/portugués.
Las condiciones meteorológicas fueron las habituales en Galicia es decir…..agua, más agua, un poco más de agua y vamos a sumarle el viento en zonas costeras y por si acaso algo más de agua, vamos lo habitual para nosotros en Galicia.
Algo que nos sorprendió mucho es que nosotros que en aquellos años los más parecido que teníamos a un Gore-Tex era esa especie de canguro verde oliva ligero, que poca agua aguantaba, ellos todavía estaban un poco más precario en material que nosotros, no teniendo ni ponchos para refugios, que como veréis más adelante para mi resultó ser un grave problema.






Centrándonos en los reconocimientos y PRP (patrullas de reconocimiento en profundidad).
nos llevó a ver particulares carreras en cuestas muy empinadas donde el soldado más menudo de nuestra patrulla que iba cargando con la MG-42 que solo pesa 11,57Kg, adelantaba corriendo a toda una hilera de “comandos” con una cara de satisfacción que pocas veces vimos en ese rostro. Al final las cuestas empinadas se convirtieron en una especie de competición donde el más cargado de nosotros competía con el Comando portugués también más cargado, con el consabido resultado para nuestra parte. Y la bronca de nuestros mandos…..con la sonrisa de medio lado.
Volviendo a los “vivac” (si no recuerdo mal) el tercer día de infiltración y lluvia sin parar, realizamos un alto para descansar antes de atacar la batería de costa de Cabo Prior en la costa Gallega, y como siempre procedimos a montar nuestros refugios con ponchos. Como ellos ya llevaban 3 días completamente mojados al igual que nosotros, nuestros mandos nos dijeron que en pos de la camaradería acogiéramos a los portugueses en nuestros refugios.
A mi me tocó el Cap Tinoco.( creo que se escribe así) Una vez cuando estaba instalado debajo de mi refugio y en plena conversación me llamó mi Cap (Capitán Arenas) para darnos las órdenes de operaciones de la madrugada y el asalto a la batería de costa vigilada por una sección de PLM nuestra.
Mi sorpresa fué cuando regresé y me dí cuenta de que el citado Cap portugués se había bebido toda el agua que me quedaba (igual pensaba que tenía más) pero a cambio me daba un trozo de queso salado muy típico de su zona… por supuesto mi cara fué un poema al ver que el oficial cargaba con queso salado pero no con agua. Será por agua en Galicia.
Sobre las 01Am horas empezamos la aproximación al objetivo y como teníamos las piernas ligeras esos días y dimos un poco de zapatilla, llegamos antes de la hora de asalto que era a las 07Am.
La orden fué quedarnos pegados cuerpo a tierra en la ladera de subida debajo del aguacero que estaba cayendo y esperar a que llegara la hora. Algún mando del país vecino, temiendo quedarse dormido y no “asaltar” puso la alarma de su reloj casio a 5 minutos de la hora fijada.
Y efectivamente 5 minutos antes del asalto empezó a sonar la alarma del casio que despertó hasta a los residentes permanentes de un cementerio cercano, con el consabido cabreo de nuestros mandos y sorpresa de los asaltados.





Durante esas jornadas de ejercicios, se trabajó en embarques helitransportados, asaltos, emboscadas combinadas, infiltraciones / exfiltraciones, establecimiento de HLZ y diversas operativas, además de los ejercicios embarcados del que por desgracia nos referiremos brevemente más abajo a uno de ellos de la manera en la que nunca nos gustaría.
En esos días de confraternización, camaradería y agua, mucha agua, se puso de manifiesto por una parte el buen hacer y preparación de soldados que aparcaban 9 meses de su vida para prestar servicio en una de las unidades más exigentes de España al lado de compañeros portugueses, algunos curtidos ya en Africa.
No podemos despedir este artículo sin mencionar el desgraciado accidente que sufrimos durante estos ejercicios combinados:
Durante la navegación para realizar un desembarco en IBS y Zodiacs y con una mar encrespada donde el marinero más curtido se le veía blanco y con preocupación.
Embarcados en el patrullero “Turia” que actuaba como plataforma de apoyo y enlace en varias de las fases marítimas. Se produjo un accidente a bordo, en el que resultó fallecido en acto de servicio el Sargento Agustín Benito González.

Fue un momento duro para todos los que participábamos en el ejercicio y sobre todo para los que estuvimos bajo sus órdenes. Las maniobras se detuvieron momentáneamente y una vez llegados a puerto se realizaron los procedimientos correspondientes. La noticia afectó profundamente al personal, tanto español como portugués, y se recordó a ese gran Guerrillero y militar con todos los honores.
Tras la reanudación, las operaciones continuaron según lo previsto. Las conclusiones finales del ejercicio fueron positivas: se logró un buen nivel de coordinación entre las fuerzas de ambos países y se identificaron aspectos a mejorar en transmisiones, logística y procedimientos conjuntos.
El VIRIATO 92 supuso un paso importante en la cooperación entre las unidades de operaciones especiales españolas y portuguesas, y sentó las bases de ejercicios posteriores como los COMANGOE 93 y COMANGOE 95, que continuaron desarrollando esa colaboración bilateral.








